¿Documentos legales confusos?

Legalese – ¿A favor o en contra?

¿Alguna vez has intentado leer un documento legal y no puedes pasar del mismo párrafo? Quizá es por su sofisticada redacción, el uso de sinónimos innecesarios que crean confusión y el sentimiento de creer que hay algo oculto detrás de tantas palabras. Si te ha sucedido, te encontrabas ante lo que se denomina “legalese”. Dicho término es de origen anglosajón y se usa para referirse al vocabulario usado en el ámbito legal, o bien, la comúnmente denominada “jerga legal”. El Black Law Dictionary, lo define como, a modern word that is used to describe the legal and technical language used to write laws, wills and other legal documents

Si bien, podríamos pensar que sólo es una forma de referirnos a la, en ocasiones complicada forma de redactar de los abogados, no es del todo correcto, pues es más un término despectivo que halagador.

Legalese es una palabra moderna, pero su origen se da con el origen de las leyes, las cuales sólo eran comprendidas por los juristas y/o abogados, cuyo lenguaje implicaba conocimientos fuera del alcance del resto de las personas, la utilización de palabras que en muchos casos provienen del latin, mismas que hasta el día de hoy, aunque en menor proporción, se siguen utilizando. Por lo tanto usar palabras peculiares, esas palabras que los abogados y juristas usan en infinidad de documentos hasta el día de hoy, suele ser sinónimo de inteligencia, exclusividad y conocimientos. 

Además de los contratos, existen muchos documentos de índole legal cuya lectura y comprensión resulta complicada más que por su contenido, por su redacción, desde una carta formal, sentencias, contratos, incluso las mismas leyes, y te podrás preguntar, ¿es un requisito redactar los documentos legales de forma confusa? La respuesta es no, no es un requisito llenar páginas y documentos de un rollo innecesario, rebuscado y en ocasiones plagado de faltas de ortografía, como uso excesivo de las mayúsculas, pero sin duda, es una costumbre, e incluso parte de la formación de un abogado: hablar y redactar como abogado. Sin duda, documentos tan importantes deberían ser de fácil comprensión para todos los involucrados, abogados o no.

Pero, ¿está bien o está mal? Si bien es más una cuestión de estilo, y desde nuestro punto de vista no se puede calificar de correcta o incorrecta, existe un movimiento en contra del legalese, y a favor de un plain-language, o bien, un lenguaje sencillo. Tiene lugar principalmente en Estados Unidos, en 2008 se publicó una ley para utilizar un lenguaje sencillo en documentos gubernamentales, la Plain Language in Government Communications Act of 2008. Asimismo, en el 2010 Barack Obama firmó la Plain Writing Act of 2010 en la que se insta al gobierno federal a redactar documentos en un lenguaje sencillo. 

Por su parte, en el sector privado, empresas como GE, han reducido significativamente algunas de sus cláusulas, como lo indican en su sitio web bajo el curioso título Honey, I Shurnk The Contract. Previo a la transformación a un lenguaje sencillo, una de sus cláusulas de cumplimiento constaba de cinco secciones, nueve oraciones, 417 palabras y, una referencia al «Presidente de los Estados Unidos». Ahora sólo consta de una oración que contiene 13 palabras muy comprensibles.

Resulta curioso que quienes adoptan esta pomposa forma de hablar, en muchos casos, aunque no en todos, no son abogados, son otros profesionistas o estudiantes que consideran que adoptando tal lenguaje les hará parecer “un licenciado” o simplemente, con más conocimientos. Podrías creer que los abogados usamos un vocabulario rebuscado y difícil para ganar cierto estatus ante nuestros clientes, y aunque es complicado erradicar su uso por completo en el gremio, en Legal Corner estamos convencidos que los mejores abogados son capaces de sintetizar y explicar lo fundamental en un lenguaje sencillo, fácil de comprender para todos, y sobre todo sin tanto rollo, pues la verdad y los hechos no necesitan adjetivos ni adverbios.

Así que ya sabes, la próxima vez que te encuentres ante un contrato de 100 páginas y no puedas pasar del mismo párrafo, no te preocupes, ni te intimides, mejor busca la asesoría de un abogado antes de firmar. En Legal Corner podemos revisar tus contratos y explicártelos en un lenguaje fácil de comprender. 

Y tú, ¿estás a favor del legalese o prefieres un plain-language?.

Bibliografía

Garner, B. A. (2014). The Black Law Dictionary. St. Paul Mn: Thomson Reuters.Kloberdanz, K. (02 de marzo de 2017). Honey, I Shrunk The Contract: How Plain English Is Helping GE Keep Its Business Humming. Obtenido de GE: https://www.ge.com/news/reports/keep-simple-plain-english-helping-ge-keep-business-humming

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